jueves 22 de mayo de 2008

Santidad

Debemos re-construir el concepto de santidad que se ha establecido en nuestra sociedad. De a poco.

En particular, antes de conocer el poder estupendo de Jesús, cuando oía la palabra: “santo”, un sinfín de “palabras claves” colmaban mi estructura mental. Por ejemplo, santo me sonaba a sinónimo de: aburrido, desafortunado, ignorante, mediocre, legalista, prejuicioso, amargo, infeliz, (...).

Sin embargo una vez convertido, entendí la verdadera connotación de la palabra. "Santo" debe traer a la memoria asociativa de cualquier ser humano, las siguientes palabras claves: vida, frescura, sabiduría, poder (de Dios, porque una persona sólo puede ser transformada de un modo integral, por el poder de Jesús), integridad, coherencia, amor, entendimiento, tolerancia, plenitud, goce (…).

Saludos en Cristo.

viernes 9 de mayo de 2008

Esperad por el Señor

“Y detrás del velo que se ve con el ojo natural,
un gran evento se prepara;
una guerra
y una celebración de boda
tendrán lugar en su momento.
¡Pronto, pero aun no!
es la palabra que el centinela da
en medio de la neblina de la noche.
Él puede percibir un gran resplandor en el horizonte
preparándose para avanzar.
¡Despertad, vosotros que dormís!: Él llama.
¡Venid!
¡Llenad vuestras lámparas con aceite fresco!
¡Gemid en las calles!
no estéis silenciosos;
porque la venida del gran Rey está cerca.

¡Levantaos!
¡Brillad!
porque la luz ha venido y la gloria del Señor se levanta sobre vosotros.
Esperad por el Señor
sed fuertes y de gran valor
y esperad por el Señor.”

Fragmento de El Centinela, de PAUL WILBUR.

lunes 28 de abril de 2008

Algo por aquí

Escribimos para saber lo que aprendemos cuando buscamos el exilio.
Ciudad que no sale de aquí. Cuando pequeño, era “la soñada ciudad”; cuando grande la vi, mediocre y áspera la entendí. Limada: lo contrario de lo que es. Ronca la ciudad, con ronquidos de intranquilidad. Ronca por el limón y la sal, porque sabe del vicio que la matará. En estaciones de radio que se sienten mal, febriles por la calle pobre llena del árido y miserable sol, ruge.
Según lo que sé, para los que creen en él, lo que viene es mil veces bien. Lo importante es Jesucristo.

jueves 24 de abril de 2008

El viento y el mar le obedecen

Pero se levantó una gran tempestad de viento, y echaba las olas en la barca, de tal manera que ya se anegaba. Y él estaba en la popa, durmiendo sobre un cabezal; y le despertaron, y le dijeron: Maestro, ¿no tienes cuidado que perecemos? Y levantándose, reprendió al viento, y dijo al mar: Calla, enmudece. Y cesó el viento, y se hizo grande bonanza. Y les dijo: ¿Por qué estáis así amedrentados? ¿Cómo no tenéis fe? Entonces temieron con gran temor, y se decían el uno al otro: ¿Quién es éste, que aun el viento y el mar le obedecen?” Marcos 4.37-41.

jueves 17 de abril de 2008

Atrevidos y contumaces

Q es imperfecto. Pecador. Q es humano. Pero en vez de un "pecador común", Q procedió -como se ha mencionado en la entrada anterior- al arrepentimiento. Y así es que en cuanto tiene una posibilidad de predicar, de hablarle a alguien de lo maravilloso que es vivir en Jesús (y por Jesús), lo hace. Claro que muchos son "tocados" por Dios, sin embargo otros apelan a su propia justificación –sin darle lugar a la única justificación que salva, la que la sangre de Cristo nos da- diciendo que si Dios es verdaderamente bueno, perdonará a todos, todos, todos.
Sin embargo él, siempre que puede, aclara que, como dice la Escritura en Romanos 10:9, serás salvo “si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos”. Y del mismo modo, en 2 Pedro*: “Si Dios no perdonó a los ángeles que pecaron, sino que arrojándolos al infierno los entregó a prisiones de oscuridad, para ser reservados al juicio; y si no perdonó al mundo antiguo, sino que guardó a Noé, pregonero de justicia, con otras siete personas, trayendo el diluvio sobre el mundo de los impíos; y si condenó por destrucción a las ciudades de Sodoma y de Gomorra, reduciéndolas a ceniza y poniéndolas de ejemplo a los que habían de vivir impíamente, y libró al justo Lot, abrumado por la nefasta conducta de los malvados (...)” ¿por qué perdonará “mayormente a aquellos que, siguiendo la carne, andan en concupiscencia e inmundicia, y desprecian el señorío”?. Y continua: “Atrevidos y contumaces, no temen decir mal de las potestades superiores (…) Tienen los ojos llenos de adulterio, no se sacian de pecar, seducen a las almas inconstantes, tienen el corazón habituado a la codicia, y son hijos de maldición. Estos son fuentes sin agua, y nubes empujadas por la tormenta; para los cuales la más densa oscuridad está reservada para siempre. Pues hablando palabras infladas y vanas, seducen con concupiscencias de la carne y disoluciones a los que verdaderamente habían huido de los que viven en error. Les prometen libertad, y son ellos mismos esclavos de corrupción. Porque el que es vencido por alguno es hecho esclavo del que lo venció.”

* Fragmentos de 2 P. 2:4-19